Estudio en Ataxia de Friedreich revela que los niveles de frataxina en células no son afectados por intervenciones  

  

Fuente, 05/01/2016

 
 

 El informe de que los modificadores no aumentaron las cantidades de proteína madura, podría afectar a la investigación futura en Ataxia de Friedreich.

<span class="entry-title">FA Study Finds Frataxin Levels in Cells Unaffected by Interventions</span><span class="entry-subtitle">Report that modifiers didn't increase amounts of mature protein could affect future research</span>Pfizer ha publicado un estudio con implicaciones potencialmente importantes para futuras dianas terapéuticas en el tratamiento de la Ataxia de Friedreich. El estudio, titulado: “Perturbation of cellular proteostasis networks identifies pathways that modulate precursor and intermediate but not mature levels of frataxin”, ha sido llevado a cabo a través de la 'Unidad de Investigación de Enfermedades Raras de Pfizer', y publicado en 'Nature’s Scientific Reports'.

A través de su Unidad de Investigación de Enfermedades Raras (RDRU), una división del Centro de Investigación y Desarrollo Mundial de Pfizer, la compañía está colaborando con empresas académicas (universitarias) y comerciales para desarrollar nuevos medicamentos y terapias.

La Ataxia de Friedreich es un trastorno hereditario, poco frecuente, causado por defectos en el gen de la frataxina... La fisiopatología resultante de la escasez de proteína frataxina, la cual contribuye a la progresión de la enfermedad, ha sido el objetivo de este estudio.

Los investigadores utilizaron técnicas de laboratorio como el 'Western Blot', inmunoprecipitación de líneas celulares, y células derivadas de pacientes con Ataxia de Friedreich, para entender cómo la vía ubiquitina proteasoma (UPP), un mecanismo principal para la degradación de proteínas en células de mamíferos, afecta a la producción anormal de frataxina.

Los resultados mostraron que a pesar de que UPP y otros moduladores de degradación de proteínas dentro de las células, tenían efectos variables sobre FXN (supongo que aquí, cuando dice FXN se refiere, y se referirá el lo sucesivo, a la proteína frataxina), las vías no pueden ser moduladas a través de intervenciones químicas para influir significativamente en el nivel celular de la frataxina. Este hallazgo se confirmó cuando los datos mostraron que los modificadores químicos y genéticos no tienen efecto variable en las células de pacientes afectados, las cuales contienen cantidades más bajas de FXN... Un hallazgo interesante fue que muchos de los modificadores utilizados hicieron cambiar la cantidad total de frataxina en las células, pero no los niveles de proteína completamente madura.

Éste es un descubrimiento importante, porque permite a los científicos centrar la investigación futura no en los niveles exactos de frataxina en las células -estos resultados muestran que ése no es un factor contribuyente a la enfermedad de forma significativa-, sino en otros factores asociados con el desorden.

"Nuestros datos indican que el tratamiento de FXN es un proceso delicado, que puede ser modulado por perturbaciones químicas y genéticas de proteostasis. Los cambios en el total FXN, son impulsados ​​por modificaciones en FXN precursora (pFXN) y en FXN intermedia (iFNX), formas cuyas funciones y abundancia en los tejidos no están claras. Es importante tener en cuenta que los kits de cuantificación de FXN miden los niveles totales, utilizando anticuerpos dirigidos a epítopos en FXN madura (mFNX), los cuales son compartidos con pFXN, e iFXN", escribieron los autores.

En cuanto al potencial de las nuevas dianas terapéuticas, los autores concluyen: "En el contexto del descubrimiento de fármacos para la Ataxia de Friedreich, un aumento en los niveles totales de FXN inducidos por el tratamiento de pequeñas moléculas, no implica necesariamente niveles elevados de mFXN. Mientras un importante cuerpo de evidencia muestra que mFXN es funcional, no queda claro si iFXN es simplemente un procesamiento intermedio, o si comparte funciones con mFXN".

(Traducción al español de Miguel-A. Cibrián).

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