Atmósfera particular

  

 
 

En las atmósferas detenidas, contemplo desde mi balcón los colores de mis pesares y de las pocas posibilidades.

Todo empezó al enamorarme, bueno, todo empezó al seguir enamorándome, bueno, todo empezó al perderla, bueno, todo empezó al seguir perdiéndola hasta el final.

Ahora sigo enamorado, pues estoy vivo, pero no estoy motivado, estoy quieto, mi mundo se ha parado.

El aire que me respira es el mismo que me ahoga y mi sonrisa, mi inquietante paz me enardecen un misterio, ese que me cuesta transmitir.

Ese es el misterio de mi atmósfera detenida, la capa que frena el sol que quema, que lo quema todo y he de cerrar los ojos, deslumbrado, ante la inmensa luz, el calor, porque sigue alumbrando, y nada lo amortigua.

Sí, mi vida. Sonrío al tiempo, es aliado. En mi reposo me deslumbro, pero eres mi cobijo ya que te siento ahí.
Misterio, atmósfera, sol: estrellas-

Acabo de romper el horizonte por el espacio exterior, eso lleno de estrellas y de nada. Lo que está lleno de resplandores, de planetas estáticos, de estrellas fugaces y algún relámpago que otro es mi corazón.

Mis dudas, mi atardecer, mi montaña con actividad volcánica...
Dicen, que al subir una montaña alta, la atmósfera se empequeñece, se estrecha, se ralentiza... Sube por mi volcán, sube por favor.

Mi atmósfera se estrechó tanto que ya es una línea, una frontera.

 

 

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